La institución participará como organizadora de la IX Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia, que reunirá los días 29 y 30 de octubre a representantes políticos, académicos, juristas, periodistas, líderes sociales y actores de la cooperación internacional.
BARCELONA.— Europa y América Latina volverán a encontrarse en Barcelona alrededor de una pregunta que atraviesa buena parte del debate público contemporáneo: cómo fortalecer las instituciones democráticas sin perder de vista a las personas, los territorios y las nuevas demandas de una sociedad cada vez más interconectada.
Los próximos 29 y 30 de octubre de 2026, la ciudad acogerá la IX Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia, un encuentro internacional concebido para abordar asuntos como democracia, derechos humanos, gobernabilidad, participación ciudadana, cooperación internacional y desarrollo sostenible. La programación pública de la Cumbre sitúa a Barcelona como punto de encuentro entre sociedad civil, responsables públicos, especialistas y representantes de distintos sectores.
En esta nueva edición, el Instituto Europeo de Voces Democráticas tendrá un papel central como organizador del encuentro, incorporando a la Cumbre una perspectiva orientada a la internacionalización, el diálogo democrático y la construcción de redes entre Europa y América Latina.
Una institución europea con mirada transatlántica
El Instituto Europeo de Voces Democráticas nace con la vocación de conectar personas, instituciones y proyectos que trabajan alrededor de la democracia, los derechos humanos, la libertad de expresión, la cooperación y la participación ciudadana.
Su incorporación a la organización de la Cumbre representa también una apuesta por ampliar el encuentro más allá del formato tradicional de conferencias. La intención es convertir Barcelona en un espacio donde puedan establecerse relaciones entre administraciones públicas, universidades, organizaciones sociales, periodistas, empresas, investigadores y actores de la cooperación internacional.
La internacionalización constituye uno de los principales ejes de esta propuesta. No se trata únicamente de trasladar experiencias de un continente a otro, sino de facilitar que iniciativas desarrolladas localmente puedan encontrar aliados, conocimiento y posibilidades de cooperación en otros países.
En ese sentido, la Cumbre busca fortalecer particularmente el diálogo Europa–América Latina, dos regiones unidas por profundos vínculos históricos, culturales, económicos y políticos, pero también enfrentadas a desafíos comunes relacionados con la confianza ciudadana, la calidad institucional, los derechos fundamentales y las transformaciones sociales.
Barcelona como espacio de encuentro
La edición de 2026 tendrá como escenario Espai Línia, en Barcelona. La información pública de la Cumbre señala que el encuentro está concebido para reunir perspectivas procedentes del sector público, la sociedad civil, la academia, el periodismo y otros ámbitos profesionales.
Durante las dos jornadas se abordarán cuestiones relacionadas con el fortalecimiento institucional, la cooperación internacional, los derechos humanos y las relaciones entre Europa y América Latina. Entre las participaciones anunciadas públicamente figuran perfiles procedentes de la política, la justicia, la academia y otros sectores sociales.
El propósito es que estas conversaciones no terminen en el auditorio. Uno de los desafíos del encuentro será generar redes de cooperación capaces de continuar después de Barcelona, poniendo en contacto experiencias locales con instituciones, organizaciones y programas internacionales.
La democracia como espacio de encuentro
Para el Instituto Europeo de Voces Democráticas, la democracia no se limita a los procesos electorales. Comprende también instituciones capaces de escuchar, garantías para el ejercicio de los derechos, libertad de expresión, participación ciudadana y mecanismos que permitan transformar las necesidades sociales en políticas públicas.
Esa concepción sitúa el diálogo en el centro del proyecto.
En sociedades atravesadas por la polarización y por profundas transformaciones económicas, tecnológicas y culturales, el Instituto propone recuperar los espacios donde puedan encontrarse voces distintas sin exigir que sean idénticas.
La Cumbre de Barcelona será una primera expresión internacional de esa vocación: crear puentes entre Europa y América Latina y transformar el encuentro entre diferentes sectores en posibilidades concretas de cooperación.
Una plataforma para internacionalizar experiencias
La participación del Instituto como organizador también permitirá desarrollar una agenda que vaya más allá de la propia Cumbre. El objetivo es impulsar progresivamente encuentros, publicaciones, programas de formación, investigaciones y proyectos internacionales relacionados con democracia, derechos humanos y cooperación.
De esta manera, la IX Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia no se plantea únicamente como dos días de programación, sino como un punto de partida para construir nuevas relaciones entre territorios e instituciones.
Barcelona será el escenario. Europa y América Latina, las dos orillas de una conversación que busca convertirse en cooperación. Y el Instituto Europeo de Voces Democráticas pretende situarse precisamente en ese espacio: allí donde una voz local encuentra una dimensión internacional.
